Zona Cómoda = Zona Muerta

La mayoría de la gente sale a cumplir. El que sale
a dejarse la piel, destaca.



¿Por qué tiene tanto éxito el método vudú?

Porque te permite quedarte de brazos cruzados.

No comas nada que no te apetezca.

Desecha cualquier actividad que te disguste.

Evita todo cambio de actitud o de comportamiento que no encaje en la persona que sientes que eres.

Tan sólo déjate arrastrar por tus deseos más ardientes e… ¡imagina vívidamente que ya se han cumplido!

Mola, ¿no?

Hay “fórmulas mágicas” que siempre han tenido y tendrán éxito porque te aseguran que no has de salir de tu zona cómoda.

Aunque sean más falsas que el besito de tu suegra.

Amazona de Confort: Vuestro problema es que no aceptáis a la gente.

Tu Mejor Tú: Correcto. Sólo su mejor versión.

Amazona de Confort: Pero eso no es natural.

Autor: ¿Y?

En el ser humano, absolutamente nada es natural. O todo lo es.

Mira a tu alrededor y dinos si ves algo en lo que no haya intervenido algún tipo de tecnología.

Desde la pantalla de tu móvil hasta esta página web, pasando por los cordones de tu calzado, todo ha sido manipulado por nosotros.

Pero ¿no es eso también lo que nos define?

Desde que aprendimos a hacer fuego y a usar piedras o huesos, nos convertimos en ese animal que transciende “lo natural”. Y de eso hace tantos millones de años, que forma ya parte de nuestro ADN.

Por eso, nos chifla manipular el entorno. Nos pierde la tecnología.

Cuando descubrimos lentes para corregir la miopía, lo natural era seguir sin ver tres en un burro.

Pero los miopes lo tuvieron claro y se pusieron gafas sin pensárselo dos veces.

Lo mismo ocurre cada vez que tratas y te curas esa enfermedad que en un entorno salvaje te habría matado.

Y ¿qué decir de cosas tan naturales como la cosmética y la cirugía estética?

Y la cosa no acaba ahí.

En 1967 hicimos el primer trasplante de corazón exitoso y en unas décadas es probable que aprendamos a curar la vejez.

Señor de los borregos: ¿Curar la vejez? Ahí sí que os habéis columpiado.

Autor: científicos como Michael Fossel.

En su obra divulgativa Reversing Human Aging, Fossel nos ayuda a entender al gran público las principales teorías de la vejez y las vías más plausibles para dar marcha atrás al reloj de la senescencia.

Pero ¿no sería esto antinatural?

Señor de las excusas: Obvio.

Señor de los borregos: Además, generaría todo tipo de problemas demográficos.

Chica curiosa: Bueno, pero… ¿y la planificación familiar?

Señor de las excusas: La tasa de mortalidad descendería tanto que la población mundial se haría insostenible. No funcionaría.

Autor: No, ¿verdad?

Pero a lo mejor lo que no funcionaría es tener un excedente demográfico que se dedica a actuar como parásitos.

Pero ¿y si en lugar de ello aprendiesen como la tribu de los G?

¿Y si estuvieran consagrados a solucionar problemas en lugar de generarlos?

Si fomentásemos semejante cultura, ¿sería tan negativo contar con más mentes mejorando el mundo?

Señor de las excusas: Da igual. Revertir la vejez es jugar a ser Dios.

Señor de los borregos: Sí. Una aberración contra natura en toda regla.

Autor: ¿Igual que curar el alzhéimer?

¿Y qué nos dices de los niños con progeria?

Cuando conozcas a uno, ¿le vas a hacer entender que reponer los telómeros de sus cromosomas para que no sea un completo anciano antes de cumplir diez años sería ir contra la santa madre naturaleza?

Explícaselo mirándolo a los ojos, por favor.

¿Nos sigues?

¿Y por qué iba a ser más antinatural revertir la vejez que un trasplante de hígado? ¿Y qué nos dices de insertar un chip en el cerebro de un paciente de párkinson que reemplace parte de sus funciones?

Señor de los borregos: ¿Un ordenador en tu cerebro? Eso también suena bastante rebuscado.

Tu Mejor Tú: ¿Y?

Cuando tengas un familiar con párkinson, ¿le dirás que no se inserte dicho chip y que renuncie a mejorar su calidad de vida porque es algo artificial?

Y si algún día te falla un órgano, ¿te negarás a aceptar otro nuevo porque haya sido creado en laboratorio?

Quizás lo realmente antinatural sería sustituir una extremidad dañada por otra biónica que lleve mejor a cabo su función. O devolverle a un ciego la visión con ojos que, además, vean en la oscuridad.

Pero… ¿dónde trazamos la línea? ¿Y cuál es el criterio?

Cualquier línea que establezcamos será equivocada y arbitraria.

¿Nuestra opinión?

Los únicos límites que nos pongamos han de basarse en la ética y en su utilidad para el ser humano. En nada más.

Porque, de todo cuanto nos rodea y forma parte de nuestras vidas, ¿qué es antinatural y qué no lo es?

Repitamos: todo y nada.

O todas nuestras creaciones son antinaturales porque la naturaleza no las produce por sí misma. O son naturales porque las produce nuestra especie, que sí es producto de la naturaleza.

Además de que al hacerlo seguimos nuestra inclinación natural.

Pues…

…somos una especie que constantemente desafía sus límites.

Por supuesto, siempre te queda la opción de ser un hipócrita.

Puedes negar que te beneficias como el que más de ese entorno manufacturado en el que vives. O insinuar que no perteneces al 99,99 % de la población que, en un momento u otro de su vida, ha recurrido a algún remedio artificial para gestionar algún problema de salud.

O puedes ser sincero y admitir que, sea cual sea tu ideología o religión, lo natural es mejorable.

La mayoría de nosotros lo ve así.

Y si lo entendemos con la salud, ¿por qué no queremos entenderlo con nuestro comportamiento y actitud?

Pues, si tan dispuestos estamos a renunciar a lo natural para mejorar nuestro entorno y nuestros cuerpos, ¿por qué no abrazar el conocimiento que nos ayuda a acercarnos a la mejor versión de nosotros mismos?

Puede que la mediocridad sea “más natural” que la excelencia, pero… ¿debemos por ello renunciar a superarnos?

¿Acaso no es también natural nuestro deseo de ser mejores en todo?

Moraleja:

Esa energía que malgastas tratando de ser natural, resérvala para la excelencia.

Amazona de Confort: No entendéis.

Tu Mejor Tú: ¿El qué?

Amazona de Confort: Hay gente gordita. Hay gente a la que no le importa el dinero.

Hay gente que no necesita ligarse al tío más imponente o a la tía más cañón.

Autor: Y también hay gente que se miente porque se está muy a gusto abrazándote.

Pollitortuguita: Cosa más que comprensible.

Chica curiosa: ¡Primo!

Pollitortuguita: Vale que es medio pez, pero… ¿has visto qué par de?…

Amazona de Confort: Sí, tengo un cuerpo muy guerrero. Para luchar por mi causa.

Autor: ¿Qué causa? ¿Matarnos en vida?

Amazona de Confort: Permitir que la gente se quiera tal y como es.

Señor de los borregos: ¡Bien dicho!

Amazona de Confort: ¿No iba de eso este lugar? ¿De quererse? ¿De aceptarse?

Tu Mejor Tú: ¿Acaso la gente es algo estático?

Amazona de Confort: Claro que sí. Lo importante es ser feliz tal y como eres.

Pollitortuguita: No suena tan mal, ¿no?

Autor: ¡Cuidado, Pollito! Si yo me hubiese dejado camelar por ella, jamás se me habría pasado por la cabeza escribir como aquí lo hago.

Amazona de Confort: Ni falta que te hace. A mí ya me gustabas tal y como eras.

Autor: ¿Una sombra de mi mejor yo?

Amazona de Confort: Sólo porque no te aceptabas.

Autor: Sólo quiero aceptar mi mediocridad en la medida en que me permita superarla.

Chica curiosa: ¿Por lo de que la aceptación es el principio del cambio?

Tu Mejor Tú: Exacto.

Señor de los borregos: Tonterías… La gente es como es, y punto.

Amazona de Confort: ¡Claro! Hay gente tímida. Gente perezosa. Gente a la que no le va aprender cosas nuevas. Gente a la que no le gusta la verdura. Gente a la que no se le da bien vender. Gente con sobrepeso. Gente que…

Autor: Gente que se aferra al “yo soy así” para no tener que esforzarse o enfrentarse a lo desconocido.

Tu Mejor Tú: El “yo soy así…” y el “sé tú mismo” son la excusa del siglo.

Amazona de Confort: Una pena. Unos chicos tan guapos no deberían ser tan intolerantes.

Autor: ¿Y no serás tú la que no tolera el cambio?

Tu Mejor Tú: Ni la excelencia.

Señor de las excusas: Eso es una entelequia. Nunca he visto a nadie realmente excelente.

Autor: ¿Quizás porque ver la excelencia en otros hace más insoportables nuestras bajezas?

Amazona de Confort: Ser como eres no es ninguna bajeza.

Tu Mejor Tú: Serlo, no. Quedarte siéndolo, sí.

Amazona de Confort: ¡Qué manía con incitar a las personas a que dejen de ser ellas mismas!

Tu Mejor Tú: ¡Qué manía con hablar de las personas como si fuesen objetos eternos!

Señor de los borregos: Efectivamente, cada uno tiene su alma.

Amazona de Confort: Su esencia, que lo define. Es no cambia.

Autor: Amazona, ¿me puedes responder a una pregunta?

Amazona de Confort: Claro, guapísimo… Dispara.

Autor: ¿Qué define más a alguien?

Amazona de Confort: Lo que es.

Tu Mejor Tú: ¿Seguro? ¿Lo que es?

Autor: ¿O lo que quiere ser y está dispuesto a sacrificar para conseguirlo?

¡¡¡¡¡BUUUUM!!!!!

Pollitortuguita: ¡Vaya explosión! ¿Qué ha pasado?

Chica curiosa: Sí, ha desaparecido. ¿Qué le has hecho, maestro?

Tu Mejor Tú: La ha desarmado.

Pollitortuguita: ¡Pues yo diría que se ha desintegrado!

Chica curiosa: Como en La guerra de las galaxias.

Pollitortuguita: Lástima… Con lo guapa que era…

Autor: Tranquilos. Antes o después, volverá.

Tu Mejor Tú: Siempre lo hace.

Chica curiosa: Oye, y qué frío hace de repente, ¿no lo notáis?

Tu Mejor Tú: Cierto.

Autor: Ahora vamos a tener que generar nosotros nuestro propio calor.

Porque:

Cuando sales de la zona cómoda, el calor hay que buscarlo dentro de ti, no fuera.

Chica curiosa: Pero es que, de golpe, además del frío…

Pollitortuguita: Miedo.

Chica curiosa: Sí. Además tengo miedo.

Autor: Es normal. Todos lo sentimos.

Tu Mejor Tú: Pero no debes dejar que te dominen esas emociones. Es peligroso.

Autor: Y tanto. Deberíamos tener más miedo al miedo.

Tu Mejor Tú: Exacto. Témelo.

De hecho, casi siempre te recomendaremos esto:

Teme más al miedo en sí que a aquello que te lo provoca.

Porque, si sucumbes a ese miedo, también apagas tu fuego.

¿Lo ves?

La zona cómoda es un estado de complacencia que te lleva a la muerte en vida.

Es la justificación perfecta para no hacer, no crecer, no arriesgarse y no vivir.

Por eso…

Zona cómoda = Zona muerta.

¿Quieres morir sin dejar de respirar? Pues permanece en tu zona de confort.

A fin de cuentas:

Cada vez que no te arriesgas, ya te estás arriesgando.

¿Recuerdas lo que dijimos del coste de oportunidad? Pues no hacer nada tiene un coste de los más altos.

Chica curiosa: Por cierto, ¿por qué decíais que la sirena se ha desintegrado?

Tu Mejor Tú: ¿Recuerdas lo que le ha preguntado El Autor?

Chica curiosa: Que qué te define más. Lo que eres o lo que quieres ser y estás dispuesto a sacrificar para lograrlo.

Tu Mejor Tú: Lo que eres no lo eliges tú.

Tiene que ver con tu familia, tus amigos, tus compañeros, tus genes…

Cosas que ya vienen impuestas desde fuera.

Ahí no pintas nada.

Chica curiosa: En cambio, lo que quiero ser y estoy dispuesta a sacrificar para conseguirlo…

Tu Mejor Tú: Eso dice mucho más de ti como persona, ¿no crees?

Pollitortuguita: ¿Y por eso se ha desintegrado?

Tu Mejor Tú: Claro.

Al destruir la gilipatraña del “sé tú mismo”, la energía que permite mantener ese espejismo se queda sin combustible.

Y el holograma desaparece.

Pues, lo que ella representa, en realidad no existe.

Pollitortuguita: ¿Y qué representa ella, míster?

Tu Mejor Tú: La seguridad.

Autor: La garantía de que las cosas van a seguir siendo como son.

Chica curiosa: ¿Y eso no existe?

Tu Mejor Tú: Claro que no. Lo único garantizado es el cambio.

Tendemos a sentir que podemos mantener las cosas como están, y eso nos da una falsa sensación de seguridad.

Pero lo cierto es que nada va a quedarse como está.

Lo único asegurado es el cambio.

Y tú no puedes evitarlo. Sólo gestionarlo.

¿Entiendes?

Porque:

El cambio es como un río. No luches contra él. En lugar de intentar detenerlo, canalízalo hacia donde te interese.

Chica curiosa: Entonces, cuando supere el miedo al cambio… ¿Estaré lista?

Autor: Nunca esperes a estar lista del todo.

Chica curiosa: Pero… ¿Me será más fácil sintonizar con la frecuencia ganadora?

Tu Mejor Tú: Un poco más.

Autor: Pero aún te faltará superar la prueba más importante.

Tu Mejor Tú: El abismo al que antes o después se enfrenta todo ganador.

Pollitortuguita: ¿Un abismo?

Chica curiosa: ¿La prueba más importante?

Autor: Sí.

Tu Mejor Tú: Aún debes enfrentarte a tu hora más negra.

Sigue leyendo…

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