Tu Zona Cómoda

No temas fracasar. Teme gusanear.

¿Por qué la gente le da la espalda a sus sueños?

Porque si los miran de frente verán lo alejada que su vida se encuentra de ellos.

Tienen miedo a descubrir que están huyendo de lo que quieren ser.

O a enterarse de lo poco que hacen para perseguirlo.

No seas como ellos.

Toma un pintalabios (o el de tu mujer o tu madre si no tienes) y escribe esto en la pared del dormitorio:

Si te quieres, sabe lo que quieres.

Puede que te lleves una bronca o una buena hostia, pero valdrá la pena.

Amazona de Confort: Dejaos de chorradas…

Pollitortuguita: Guauuuuuu… ¡Esto sí que es una sorpresa!

Amazona de Confort: Con lo a gusto que se está dejando las cosas como están…

Pollitortuguita: Y qué escotazo… Y qué curvas…

Tu Mejor Tú: Sí, artista. Pero ¿te has fijado bien?

Chica curiosa: ¡Ostras! ¡Pero si tiene cola de pescao!

Amazona de Confort: De pez, niña. Se dice de “pez”…

Chica curiosa: Vaya que sí… Es como una merluza de cintura para abajo.

Pollitortuguita: Ya, pero casi que… Por cierto, ¿son naturales?

Amazona de Confort: Compruébalo por ti mismo… ¿Quieres tocar?

Amazona de Confort es el monstruo de la zona cómoda.

El soldado de la complacencia. La enemiga del cambio.

A nosotros, por ejemplo, nos decía que no escribiésemos en este lugar.

Amazona de Confort: Es que no queríais escribirlo.

Tu Mejor Tú: Lo que quieres no es lo mismo que lo que te apetece

Amazona de Confort: Qué manera de complicarse la vida, la verdad…

Pollitortuguita: Y qué voz…

Chica curiosa: Sí, dan ganas de quedarse dormidita, ¿verdad?

Pollitortuguita: Por un pibón así me dejaría arrastrar al fin del mundo. Aunque sea medio pez.

Autor: Es lo que la hace uno de los monstruos del autosabotaje más peligrosos.

Chica curiosa: ¿En serio?

Autor: Sí, mucho cuidado…

Tu Mejor Tú: Como buena sirena, es muy persuasiva, pero no debemos dejarnos cazar por ella.

Su voz y cadencia son aun más hipnóticos que su figura. Por eso, ándate con ojo.

Si caes en sus redes, date por muerto. Muerto en vida.

Como se lo permitas, va a seducirte con su canto sensual. Va a hacer que te sientas a gusto dejando las cosas como están, aunque éstas se alejen de tus sueños más y más.

Y va a ponerte un pañuelo de seda negra en los ojos para que permanezcas ciego. Ciego a la tragedia de renunciar a lo que quieres.

Amazona de Confort: Como si no os gustara que os vende los ojos…

Chica curiosa: Se está a gustito, la verdad…

Pollitortuguita: Promete, promete…

Amazona de Confort: Y eso que no me has abrazado todavía…

Pollitortuguita: ¿Quieres que te abrace?

Amazona de Confort: Ven… Acércate, niño…

Pollitortuguita: ¿Sin coñas?

Amazona de Confort: Claro, ven… ¿Nunca has besado a una sirena?

Tu Mejor Tú: ¡Quieto ahí, campeón! No te preocupes, socio, yo lo sujeto.

Autor: Átalo al mást…, digo, a la farola… Átalo con el cinturón a la farola…

Pollitortuguita: ¡Suéltame, cortarrollos!

Tu Mejor Tú: Es por tu bien, fenómeno.

Autor: Correcto. Si te dejas atrapar por su abrazo envolvente, estás perdido.

Pollitortuguita: ¿Y cuál es el problema? Déjame disfrutar un poco, ¿no?

¿Entiendes el peligro?

Si la abrazas, te puede atrapar durante horas, días, semanas o años.

Pollitortuguita: Pero si sólo quiero darle un besito…

Tu Mejor Tú: Imposible. Besa demasiado bien.

Pollitortuguita: Sin lengua…

Autor: Te embelesaría. Nos embelesa a todos.

Chica curiosa: A mí también… ¿Cómo lo hace?

Autor: Nos embriaga porque su hechizo viene en muchas formas.

Y se adapta a las inclinaciones de cada uno…

En tu caso:

Puede que venga en forma de fútbol, Fórmula 1 o cualquier otro deporte que te apasione ver.

Quizás se trate de ir de compras.

O de tu serie favorita.

O de esos atracones de helado y pizza en los que ahogas tus penas.

A veces, se trata de una simple rutina a la que te has acostumbrado.

Por supuesto, Amazona de Confort teme al cambio. Y quiere que tú le tengas miedo también.

Amazona de Confort: Es natural. Cada vez que cambias algo, estás arriesgando.

Autor: Señorita, no hay mayor riesgo…

Tu Mejor Tú: …que no correr riesgo.

¿Estamos? Póntelo de salvapantallas:

No hay mayor riesgo que no correr riesgo.

Amazona de Confort: Pero con lo a gusto que se está dejando las cosas como están.

Señor de la desmotivación: Sí. ¿Por qué tanto buscar el cambio?

Porque el cambio es ineludible.

Por eso, la cuestión no es si el mundo o tú cambiaréis, porque lo haréis.

La única pregunta válida es si tú y tus circunstancias vais a cambiar a mejor o a peor.

Y para navegar por el cambio necesitas un rumbo.

Uno que apunte a un destino que tú hayas diseñado.

Recuerda:

No puedes evitar el cambio.

Lo único que puedes hacer es gestionarlo.

Pero esto sólo lo puedes hacer si sabes lo que quieres.

¿Nos sigues?

Necesitas una visión. Y metas.

PDE-ML