Conócete a ti mismo

¿Qué Es Para Ti El Orgullo?

‘El falso orgullo construye muros’.

La humildad construye puentes‘.

¿Qué piensas después de que en cada artículo te pido que trabajes en ti?

¿Piensas que soy aburrido?

¿Qué todo esto es pura palabrería?

De ser que pienses así, estás muy equivocado. 

¿Y por qué lo sé?

Porque hubo un tiempo en el que yo también pensaba de esa manera.

Pero ahora la cosa no trata de mi…

Todo esto se trata de ti.

De quién eres para ti, para tu familia, para tus amigos, para tu pareja.

Se trata de si tu mente va en dirección hacia la mediocridad o a la excelencia.

Se trata de si tus hábitos son un reverendo desperdicio de tiempo que están haciendo que se te escape la vida sin hacer nada por ti.

Se trata de si eres saludable, ejemplar, fuerte.

O común y corriente y frágil.

Y si…

Creerme que te entiendo… esos pensamientos.

¿Qué “flojera” da aprovechar bien el tiempo cierto? 

Que flojera da sacudirte el polvo y levantar ese trasero de donde sea que lo tengas adherido.

Que complicado tener que aprovechar la vida y lo que sí tienes en vez de seguir clavado y quejándote dónde estás ahora mismo.

Sin darte cuenta de que la vida no te da la espalda. Tú le das la espalda a la vida.

Que tedioso cambiar el destructivo hábito de seguir atontado desperdiciando la vida. 

Siendo un simple espectador cuando podrías ser mucho más que eso.

Si ahora una persona con una mentalidad totalmente distinta a la tuya tomara tu cuerpo y lo dirigiera para construir.

Pronto tu vida empezaría a cambiar drásticamente.

Sabrías mucho más de lo que sabes ahora. Tendrías más experiencia y mejor preparación para la vida a la que tanto le huyes. 

Verías en el espejo un físico del cual sentir orgullo, y no indiferencia… o vergüenza. 

Verías la gratificación y la mirada de amor y admiración sincera de quienes todo este tiempo han estado a tu lado esperando por ti sin verte crecer.

Verías el regalo que es, aunque parezca cliché, tener tiempo, oportunidades, poder cambiar, poder moverte hacia lo que realmente quieres, poder retarte y descubrir hasta dónde eres capaz de llegar.

¿Y sabes qué?

Que todo esto que podrías tener, no lo tienes.

Por que nadie llegará a cambiar la mentalidad de alguien que no está listo.

Nadie tomará tu cuerpo y lo dirigirá para construir. 

Seguro que has escuchado hablar sobre el “Orgullo”.

Esa palabra que la utiliza la gente en frases como:

“Ten orgullo y no busques a esa persona”

“Yo nunca pido perdón porque soy muy orgulloso”

“Yo no le buscaré porque… tengo orgullo”

Bueno pues, todo eso ni es orgullo, ni está cerca de serlo. 

El orgullo no es para “ignorar” a los demás. 

El orgullo no es para “demostrarles” nada.

Y mucho menos es para cambiar lo que piensan sobre ti.

No es para “alardear”.

El verdadero orgullo no es para los demás:

Es personal. Es para ti.

Orgullo es acostarte por la noche sabiendo que aprovechaste cada bendito minuto del día.

Orgullo es comprobar, no saber, no creer, si no comprobar, que tu voluntad y tu amor propio superaran lo que sea porque siempre lo hacer.

Orgullo es saber que estás dispuesto a darlo todo de ti, a dejarte la piel persiguiendo tus metas o a morir intentándolo.

Orgullo es mirar hacia unas semanas atrás y ver que es drásticamente notable lo que has aprendido y lo que has cambiado para bien.

Orgullo es entender que la disciplina es algo difícil además de necesario para alcanzar tus metas, y que es un regalo que te haces a ti mismo.

Orgullo es hacer las cosas con tanta dedicación que no sepas si podrías haberlas hecho mejor.

La pregunta ahora es…

¿Estás orgulloso de ti mismo?

Hay gente que dice que no saben cómo intentar las cosas. Que no saben cómo empezar. Que a veces sí tienen motivación, pero se les acaba pronto.

A esas personas déjenme hacerles un regalo.

Diciéndoles las cosas tal cual son.

Tú no es que no hayas averiguado el cómo, no es que no tengas motivación. No es que no sepas por dónde empezar. 

Lo que realmente pasa es que quieres que las cosas buenas y los mejores placeres de la vida te lleguen solos y poder disfrutarlos sin haber tenido el coraje de trabajar por ellos. 

Hay personas mediocres pero honestas. Que no quieren cambiar, no les interesa, no quieren ser mejores. Y tampoco les importa lo que los demás podamos opinar.

Hay otras iguales, con la única diferencia de que ellas pretenden hacer creer a los demás que sí quieren luchar, que si quieren cambiar y lucharían si tuvieran la oportunidad.

Estas últimas no hacen más que engañarse ya que creen que es la vida la que les arrebata cruelmente las oportunidades, y quieren todos los reconocimientos, pero lo que no quieren es tener que mover un solo dedo ni arriesgar lo más mínimo para conseguirlo.

Si tú tienes una mente y no la estas desarrollando porque prefieres perder el tiempo consumiendo entretenimiento basura en Internet:

Tú estás desperdiciando tu mente.

Si tú tienes músculos y funcionan y no tienes un cuerpo fuerte, saludable del cual sentir orgullo.

Tú estás desperdiciando tus músculos.

Si tú tienes tiempo para perderlo en Facebook, para ver programas estúpidos de televisión,  para consumir “chismes” y contenido basura en Internet.

Tú estás desperdiciando tu tiempo.

Así… desperdiciando lo más valioso que te da la vida, yo tampoco le encontraría ni sentido, ni pasión, ni motivación alguna.

Es posible que si te sinceras profunda y honestamente contigo te duela lo que estoy escribiendo. 

Entonces podría ser que prometas que mañana sí lo darás todo. Que ya te decidiste, que vas a cambiar, que ahora sí… y más bla bla bla bla vacío.

Venga ya… mírate al espejo… 

¿Te crees?

¿Crees en tu propia palabra?

Es posible que no, y te diré por qué.

Porque creer en ti se GANA.

Tener seguridad en ti mismo se GANA.

Volverte el mejor en lo que haces se GANA.

Superar ese obstáculo o esa etapa difícil en tu vida se GANA.

Quizás en realidad no quieras ganarte nada…

Quizás en realidad no quieras trabajar por nada.

Y permite que te diga y que Mal, porque lo que sea que quieras.

No te lo va a regalar nadie.

Te diré la verdad:

La verdad es que NO necesitas nada.

Lo único que necesitas hacer es empezar a moverte, inténtalo, no importa si las primeras 100 veces fracasas y las cosas no salen como quieres.

Piénsalo.

¿Cuánta experiencia ganarías fracasando tantas veces?

La solucionar es simple, muévete. Déjate de excusas, deja de creer que necesitas algo mas y comprobarás que tú eres suficiente.

Ahora, quisiera que éste artículo no quede como una simple “palmadita” en la espalda.

Quisiera, desearía con ganas, que éste artículo fuera como si te echara de dónde estás ahora, cerrara la puerta con 10 candados y soltara a los perros.

Como si no te quedara más remedio que moverte y no volver jamás al mismo sitio.

Si eso fuera legal y posible… lo haría. 

Seguramente me odiarías.

Pero en poco tiempo, empezarías a darlo todo por ti mismo.

No puedo hacer eso, pero a cambio puedo darte una idea.

Una idea que si eres lo suficientemente inteligente será suficiente para cambiar tu vida por completo.

El tiempo y las 24 horas del día, de cada día, literalmente utilízalas para construir.

Quiero que entiendas esto.

Si me dices que no se puede construir las 24 horas del día porque también se tiene que dormir, si dices algo como eso, significa que no lo entiendes. 

Que todavía no despiertas la inteligencia necesaria para saber lo que significa construir 24-7.

Ahora te voy a pedir que no hagas nada. Que te quedes ahí sentado, inmóvil, desperdiciando la vida.

Literalmente no hagas nada, no construyas, no pienses, no reflexiones, no despiertes.

Si ese es quien realmente eres, te será bien fácil. 

Ahora sino estás hecho para desperdiciar la vida, entonces sin duda alguna vas a moverte.

Sin importar lo que yo te haya escrito aquí, sin que nada, ni el miedo, ni la flojera, ni los pretextos te lo impidan. 

En la vida siempre harás lo que eres. 

Ahora responde con acciones_

¿Quién eres? ¿Qué quieres?

Cada uno demuestra lo que es, con lo que hace.

NIXP