The Sky Is The Limit

La Cura Que Esperabas

El germen no es nada, el terreno lo es todo.
Louis Pasteur

Ha llegado el momento de empezar a quererte como un profesional.

Lo que hemos descubierto es que para convertirte en un atleta de la autoestima sólo has de recorrer estos TRES NIVELES DE AMOR PROPIO:

  • PRIMER NIVEL: MODO AVENTAJADO
  • SEGUNDO NIVEL: MODO BLACK BELT
  • TERCER NIVEL: MODO LEYENDA

Si haces de ellos tu religión a medida que avanzas, pronto serás un maestro de la psicología del éxito y podrás pedirle a la vida cualquier cosa sin que ésta se ría en tu cara.

Señor de las excusas: ¿Cómo? ¿Niveles? ¡Qué inmaduros!

Pollitortuguita: ¡¡Anda!! Mi profe de mates… ¿Qué hace aquí? ¿También vienes por lo del concurso, profe?

Señor de las excusas: No te conozco, niño.

Autor: No, Pollitortuguita. No es tu profe de mates.

Pollitortuguita: Pero es clavao. La misma cara de rancio.

Tu Mejor Versión: Rancio, rancio… Aparece de golpe, y encima renegando.

Señor de las excusas: No reniego. Pero está claro que un enfoque tan infantil no va a ninguna parte.

Tu Mejor Versión: ¿Infantil?

Señor de las excusas: Si parece un manual de instrucciones para pasarse un vídeojuego…

Autor: ¿Y quién te dice que la vida no lo es?

Señor de las excusas: Uuufff… Primero las vulgaridades… Luego las cursiladas para amarse a fondo… Ahora esto… Creo que estoy empezando a perder el interés en este sitio…

Tu Mejor Versión: A ver si es que te estás tomando demasiado en serio. Muchos atrapados lo hacen…

Autor: Sí… ¿Cómo vas a darte amor sin darte humor?

Señor de las excusas: Decid lo que queráis… Pero esto no me parece serio… No creo que tengáis demasiado que enseñar…

Pollitortuguita: Vale, pero… Una cosa…

Tu Mejor Versión: ¿Sí?

Pollitortuguita: Si no es mi profe de mates, ¿de dónde sale este señor tan feo?

Tu Mejor Versión: Es el Monstruo de las Excusas.

Señor de las excusas es el rey de los monstruos del auto-sabotaje.

Es esa voz que te da un problema para cada solución.

Chica curiosa: ¿Esa voz?

Sí.
Aquella que todos llevamos dentro. La que nos ofrece todo tipo de razones para no cultivar el verdadero amor.

Pollitortuguita: ¿El amor verdadero?

Así es.

Ese que te debes a ti mismo.

PDE – ML