La Senda de la Excelencia.

La gente que sale adelante en este mundo es la gente que se levanta y busca las circunstancias que quiere, y si no las puede encontrar, las crea.

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¿Qué haría en este momento una persona que quiere cambiar su vida? ¿Cómo pensaría? ¿Qué emociones experimentaría?

Si realmente quisieras cambiar las cosas ¿qué cambiarías en este preciso instante?

Una persona que quiere cambiar su vida de verdad no es alguien con superpoderes.

Tampoco especialmente masoca. A veces, lo único que cambia es la clase de preguntas que se hace la mayor parte del tiempo.

¿Quién ganará el partido?
¿Con quién se casará el famoso de turno?
¿Qué político es más corrupto?

Éstas son preguntas que se hace constantemente la persona normal. El atrapado de turno invierte la actividad de su cerebro en cosas sobre las que no tiene poder alguno.

La diferencia de la persona que realmente quiere cambiar las cosas es que simplemente se hace preguntas de mayor calidad. Se cuestiona sobre aspectos que pueden marcar una diferencia en su vida.

Preguntas como:

Esto que estoy haciendo… ¿me acerca a lo que quiero de verdad o me aleja de ello?

A la larga, ¿va este alimento a darme más energía o me la va a quitar?

¿Cómo puedo hacer mi trabajo más estimulante?

¿De qué forma puedo empezar el día de la mejor manera posible?

¿Estoy haciendo lo suficiente en este momento para cambiar de verdad las cosas?

Como tanto se ha cansado de machacar Anthony Robbins (escritor de libros de desarrollo personal), la calidad de tu vida guarda una estrecha relación con la calidad de las preguntas que te haces.

Chica curiosa: Es que a veces me siento perdida…

Autor: Pues sigue la senda.

Pollitortuguita: ¿Cómo?

Tómate un minuto y pregúntate:

Si me quisiera de verdad, profunda y honestamente, ¿me permitiría experimentar lo que estoy experimentando en este momento?

Es decir:

¿Me hablaría como lo hago?

¿Sería más suave o más firme?

¿Alimentaría mi cuerpo como lo estoy haciendo?

¿Y mi mente?

¿Estaría haciendo esto u otra cosa?

Este pensamiento, esta acción, esta comida… ¿me construye o me destruye?

¿Me hace fuerte o debilita?

¿Me da poder o me lo quita?

Para que termines de entenderlo:

¿En qué estarías empleando tu tiempo, energía y atención AHORA si te quisieras con toda tu alma?

Haz de esta pregunta tu camino.

Conviértela en tu mantra. Y tu vida cambiará para siempre. A mejor.

O sea, de cada cosa que comas, hagas o pienses te vas a preguntar:

Este pensamiento, esta acción, esta comida… ¿me construye o me destruye?

¿Te hace fuerte o debilita? ¿Te da poder o te lo quita?

Vas a aplicar constantemente estas preguntas:

Una persona que quiere realmente cambiar su vida, ¿lo haría? ¿Lo pensaría? ¿Se permitiría sentir algo así? ¿En qué estaría empleándome a fondo si lo quisiera de verdad?

Pollitortuguita: ¿Pero a esto habría que dedicarle mucho rato?

Chica curiosa:  Sí, habría que hacerlo siempre, ¿no? 

Autor: puedes establecer unos minutos e irlos incrementando con el tiempo gradualmente. 

Tu mejor versión: lo cuestión aquí es actuar, hacer unos minutos al día, es mucho mejor que no hacer nada.