Se fiel a tus principios.


Tus consejos son buenísimos.

Deberías aplicártelos para ti mismo.

Esto se trata de quien eres. ¿Tienes principios en la vida? ¿Has creado unas cuantas reglas o códigos de ética en los que crees?

Vive lo que predicas. Es la única forma de darte cuenta de si todo eso que te sale por la boca es paja o sirve de algo.

Un hombre con principios es un hombre que claramente define sus creencias de lo que está bien y lo que está mal y se aferra a ellas.

Hablar es fácil. Igual que especular, debatir, cuestionar y convertirse en un incordio de quien intenta hacer algo valioso con su vida.

Pero ¿qué pasa cuando te lanzas a lograr algo que valga la pena? Que las mentiras a las que te aferrabas se quedan expuestas y con el culo al aire.

¿Lo comprendes?

Las opiniones son baratas. Están a céntimos la docena. Sólo en la medida en que las respaldas con tu propio ejemplo, suben de precio.

Porque…

La acción es el test que sufren las ideas. Y, no digamos ya, las palabras.

Asúmelo. Si no vives lo que predicas, es porque:

A. Estás siendo un gusano.
B. Has de revisar lo que predicas.
C. A y B.

Si vives bajo unos principios “blandos”, es muy fácil que te engañes. Que creas lo que quieras creer. Pero…

En la medida en la que te obligues a vivir de acuerdo a tus verdaderos ideales, se te complicará mucho vivir de espaldas a la verdad. 

Muchas veces pecarás por inexperto, pero eso tiene cura y la cura se llama experiencia. En cambio, permanecer inexperto por cobarde o perezoso tiene un pronóstico bastante más negro. 

Viviendo tus ideales, desarrollas tu pensamiento crítico. Así que tu siempre predica con tu propio ejemplo. 

Aplica esa nueva idea, ese valor, esa convicción. Haz de la congruencia un estilo de vida. Así evolucionarás. Y podrás separar el grano de la paja.

Verás que lo conozco o lo he oído o lo he visto o lo he leído no tienen nada que ver con…

…lo he vivido.

Así que, pon a prueba cada elemento de esos valores. Lo que te parece real, cuanto crees que es importante y aquello que sueles llamar “actitud correcta”… límalo desde la práctica. Somételo una y otra vez al test de la vida y comprobarás su solidez.

La congruencia es el mejor maestro.
Por eso…
…sé congruente. Vive lo que predicas.

Es la única forma de hacer de la equivocación una lección.

¿Entiendes la idea, cierto?

Un hombre con principios es un hombre que tiene un código firme de conducta.

No está escrito en una roca porque la vida está constantemente cambiando, pero está bien conectado con su consciencia para diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto.

Se fiel a ti mismo.

Psicología del éxito: ?